Estaba sucio, tirado en un charco, con todas sus ilusiones destruidas y a punto de perder la vida.
Este billete de tan solo mil pesos, estaba tirado en el piso, sucio y arrugado, lo encontré saliendo del conjunto en el cual vivo y al mirar inconscientemente al piso lo vi y después de pensarlo un poco lo recogí, lo sacudí un poco y le guardé en el bolsillo de mi chaqueta y continué mi camino.
Cuando llegué a mi casa lo primero que hizo mi esposa fue pedirme plata para completar un transporte para una vuelta de mi hija Paula, entonces saqué el famoso billete, con un trapo húmedo lo limpié, lo sequé bajo el calor de mi computador y después estaba listo para seguir su camino sirviendo de bolsillo en bolsillo, de tienda en tienda, de persona a persona prestando el servicio para el cual había sido creado…
Este billete de tan solo mil pesos, estaba tirado en el piso, sucio y arrugado, lo encontré saliendo del conjunto en el cual vivo y al mirar inconscientemente al piso lo vi y después de pensarlo un poco lo recogí, lo sacudí un poco y le guardé en el bolsillo de mi chaqueta y continué mi camino.
Cuando llegué a mi casa lo primero que hizo mi esposa fue pedirme plata para completar un transporte para una vuelta de mi hija Paula, entonces saqué el famoso billete, con un trapo húmedo lo limpié, lo sequé bajo el calor de mi computador y después estaba listo para seguir su camino sirviendo de bolsillo en bolsillo, de tienda en tienda, de persona a persona prestando el servicio para el cual había sido creado…
En donde estará el billete en este momento? No se, pero, solo se que se salvó de morir ahogado y olvidado en algún charco de nuestra hermosa ciudad.
Esta historia me hace recordar algo que ocurre en la vida de muchos de nosotros, que en algún momento de nuestra vida estamos sin ilusiones sin esperanzas de poder seguir siendo útiles, no sabemos como salir del charco en el cual nos encontramos y de un momento a otro llega la mano salvadora de Dios, nos toma, nos lleva en su bolsillo, nos lava, nos limpia, nos seca al calor de su corazón y nos deja listos para que salgamos a la vida nuevamente a seguir sirviendo, a seguir prestando el servicio para el cual fuimos creados..
La única y fundamental diferencia en esta historia es que yo no se donde está el billete, pero Dios si sabe es donde estamos cada uno de nosotros..
La única y fundamental coincidencia en esta historia es que a pesar de todo lo que pasó, ni el billete ni nosotros nunca perdimos el valor para seguir cumpliendo el propósito para el cual fuimos creados..!!
Chepe
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